El universo western de Manuel Olaya continúa creciendo y haciéndose un hueco propio en el panorama nacional e internacional. Su último trabajo, Agnella, se alzó el pasado martes con el premio «Almería, tierra de cortometrajes» en el Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL), uno de los certámenes más relevantes del país para el cortometraje. La obra compartió protagonismo con La muerte tenía un precio, de Ismael Navarro, en una gala que reunió a figuras de primer nivel del panorama audiovisual.
Olaya lleva años construyendo un camino firme en torno al western, un género que reivindica con convicción y del que aspira a convertirse en un referente nacional. «Quiero hacer lo que nadie hace». Su cine combina pasión por el género, cuidado histórico y un marcado sentido local, pues Almansa —su ciudad— aparece como inspiración directa en varias de sus obras.
Agnella, un western clásico con alma de drama.
El cortometraje premiado ha sido rodado en escenarios icónicos del western europeo como MiniHollywood Oasys (Tabernas) y Mojácar. La historia se desarrolla en el Lejano Oeste y gira en torno a una joven confinada en un burdel cuya vida cambia tras la llegada de un visitante inesperado.
Agnella supuso «un reto» al apostar por una estética más dramática y emocional sin renunciar al aroma clásico del género. El proyecto destaca por su vestuario cuidado, su ambientación minuciosa y un equipo técnico «muy meticuloso» durante el rodaje.
Este trabajo continúa la senda de Arizona 1878, su anterior y ambicioso cortometraje rodado también en el desierto de Tabernas y premiado internacionalmente en decenas de festivales.
Manuel Olaya premio cine Almería
Nuevo largometraje en marcha
El cineasta ya trabaja en el que será su primer largometraje western profesional, una producción que también se está rodando en Oasys MiniHollywood bajo condiciones extremas —más de 40 ºC— y que promete acción, persecuciones a caballo y una estética fiel a la época. Un proyecto grande y exigente que consolidará a Olaya como uno de los creadores más prometedores del género.
Allá donde va, Manuel Olaya reivindica sus raíces. En entrevistas ha insistido en que Almansa «siempre le acompaña», convirtiéndose en uno de los grandes divulgadores de la cultura y la identidad local tanto desde el cine como desde la recreación histórica. Su reconocimiento en FICAL supone también un impulso para la ciudad, a la que mantiene presente en cada paso de su trayectoria.